Te invitamos a revisar el artículo publicado en la Revista Horticulturae, sobre la aplicación foliar de fósforo y sus efectos en la calidad de las cerezas.

 

Estimaciones del Comité de Cerezas, de Frutas de Chile, proyectó inicialmente exportaciones cercanas a 131 millones de cajas para la temporada 2025/26, cifra muy similar a la de la campaña anterior, lo que reafirma la importancia de este cultivo en la fruticultura nacional.

 

Chile continúa siendo un actor clave en la producción y exportación de cerezas frescas, donde la temporada 2025/2026 estuvo marcada por volúmenes significativos de envíos y desafíos comerciales. Según los últimos datos del Boletín de fruta de la Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), durante la primera parte de la temporada (De septiembre a diciembre de 2025) las cerezas representaron el 60% del valor de la fruta fresca exportada del país, con más de 257 mil toneladas enviadas, impulsando un crecimiento tanto en volumen como en valor respecto al mismo período de la temporada anterior.

 

Dra. Alejandra Ribera, UFRO.

Considerando esta situación es que la producción de cerezas ha avanzado hacia la zona sur del país, la que se ha transformado en una zona estratégica para variedades tardías como ‘Regina’, producidas bajo cubiertas plásticas para mitigar lluvias y heladas. Sin embargo, los Andisoles, presentes en el sur, presentan baja disponibilidad de fósforo (P), lo que puede afectar calidad y condición de fruta.

 

Bajo este escenario, la Dra. Alejandra Ribera, investigadora y académica de la Universidad de La Frontera (UFRO), y quien es parte del equipo de investigación del Proyecto PTEC: Postcosecha y calidad de la fruta en Cerezo, se planteó evaluar el efecto de aplicaciones foliares de fósforo (1,5 y 2,2 L ha⁻¹) en huertos comerciales de la Región de Los Ríos*, analizando la calidad a cosecha, el contenido de compuestos antioxidantes y el comportamiento en postcosecha (35 días en almacenamiento a baja temperatura. Sí quieres mayores detalles sobre el estudio, puedes descargar el artículo completo aquí.

 

El estudio demostró que la aplicación foliar de fósforo no modificó significativamente parámetros tradicionales como peso promedio, calibre medio, sólidos solubles o acidez, pero que sí generó mejoras relevantes en atributos comerciales:

  • Se observó un aumento en la proporción de fruta de mayor tamaño, especialmente con la dosis de 2,2 L ha⁻¹, que incrementó los frutos sobre 32 mm. Además, los tratamientos promovieron una mayor proporción de fruta en categoría “Dark Mahogany”, asociada a una coloración más intensa y con mayor demanda por parte del mercado.
  • A nivel bioquímico, la dosis más alta duplicó el contenido de fenoles totales en pulpa, e incrementó las antocianinas, reforzando el color y el potencial antioxidante del fruto.
  • Las mayores ventajas se evidenciaron en postcosecha: tras 35 días de almacenamiento, el tratamiento de 2,2 L ha⁻¹ redujo en un 70% el pitting, en un 56% la piel de lagarto u orange peel, y en un 31% la deshidratación. Además disminuyó el pardeamiento interno.

 

En conjunto, los resultados indican que, aunque el fósforo foliar no altera los parámetros físico-químicos clásicos, sí mejora color, antioxidantes y condición en postcosecha, atributos clave para la competitividad exportadora.

 

Sí quieres revisar el artículo completo, puedes descargarlo aquí.

 

(*) Esta investigación fue financiada por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID) a través del proyecto FONDECYT Regular N°1241446, y por el Proyecto de Investigación Mujeres en Ciencia N°DIM23-0010 de la Universidad de La Frontera, Chile.

 

 

Para más información acerca del Programa PTEC66647 Centro Fruticultura Sur contactar a Claudia Jorquera claudiajorquera@uchile.cl o Alejandra Vinagre maria.vinagre@uchile.cl