Conociendo más sobre la importancia de la Fertilización del Cerezo en Postcosecha.

 

Luego de la cosecha de las Cerezas, una de las labores de manejo agronómico que no se debe descuidar en el huerto es la fertilización. Esto, porque en postcosecha los árboles desarrollan un proceso fisiológico que consiste fundamentalmente en la absorción de nutrientes y en la síntesis de azúcares que, durante el otoño, serán en gran parte almacenados en órganos de reserva tales como raíces, tronco, ramas, y otras estructuras como los dardos. En tal contexto, es posible afirmar que cuando fertilizamos en postcosecha, estamos trabajando activamente para la producción de la temporada siguiente.

 

Ahora bien, los minerales cumplen diferentes funciones en esta fase, y algunos son removilizados hacia estructuras de reserva en mayor proporción en comparación con otros. En esta serie de Conociendo más sobre la Fertilización de postcosecha en el Cerezo, el Dr. José Ignacio Covarrubias (UCHILE), describirá los minerales que, por su función en esta fase, deberían ser suministrados al huerto en dicho período para lograr abastecer adecuadamente la producción de la temporada siguiente. A continuación se presentan antecedentes sobre el macronutriente Nitrógeno:

 

El Nitrógeno (N), es uno de los minerales que más absorbe el cerezo en la fase de postcosecha, y además de su función como componente estructural de biomoléculas fundamentales, tales como aminoácidos, vitaminas, ácidos nucleicos, y muchas otras, es un componente estructural de la molécula de clorofila. Por ello, una adecuada dotación de nitrógeno en postcosecha, será funcional a una buena fotosíntesis, contribuyendo así a la síntesis y posterior acumulación de azúcares de reserva de gran utilidad para la primavera siguiente.

 

 

Cabe destacar que cerca del 60% del N absorbido durante la postcosecha es removilizado hacia órganos de reserva durante el otoño, y luego es utilizado durante la brotación, floración, cuaja y maduración de la fruta en especies caducifolias, como el cerezo. Por ejemplo, en el arándano, entre el 50 y el 80% de los requerimientos de N de la fruta y el crecimiento vegetativo, provienen del N absorbido durante la fase de postcosecha de la temporada anterior (Doyle et al., 2021), y en la vid, el 25% de las reservas de N son utilizadas hasta el final de la floración y el 50% hasta la cosecha de la uva (Conradie, 1992).

 

Fuente: Curso nutrición en Cerezos.2020. Juan Hirzel (INIA).

Ahora bien, estudios realizados con N marcado (15N) en Cerezo indican que la cantidad de N removilizada es significativamente mayor en árboles fertilizados con elevados niveles de N en el verano-otoño anterior, y que la absorción radical de N en primavera inicia luego de 3-4 semanas después de la ruptura de las yemas (Grassi et al., 2002). Es decir, luego de poco menos de 1 mes desde la ruptura de yemas, recién los árboles comienzan a absorber el N desde el suelo, y hasta dicho momento, el 100% del N que viaja por el xilema hacia los brotes para llevar adelante la floración, cuaja, crecimiento de frutos y emisión de brotes, proviene del N suministrado en postcosecha.

 

 

 

Fotografías gentileza de Hector Díaz, empresa Tavan.

 

Tales evidencias, sugieren que la distribución de la dosis anual de N durante la temporada, calculada en base a los requerimientos de cada cuartel, debe considerar un suministro importante durante la postcosecha. Sin embargo, el portainjerto utilizado condiciona significativamente este aspecto, debido a la capacidad diferencial de estos para acumular reservas nitrogenadas. En efecto, se recomienda aplicar entre el 60-70% de la dosis de N de toda la temporada en postcosecha para huertos injertados sobre portainjertos de elevado vigor (ej. Colt), mientras que para aquellos de vigor medio (ej. Maxma 14) el valor sugerido se acerca a un 50-60%. En relación a aquellos más enanizantes (ej. Gisela 6), dicha fracción baja a un 40-50% debido a la baja capacidad de acumulación de reservas de estos genotipos.

 

Si el vigor del huerto luego de la cosecha es muy elevado, el cerezo utilizará el N aplicado en postcosecha para la generación de brotes muy vigorosos e inútiles para fines productivos. En tales casos, se recomienda reducir la dosis de N a aplicar en postcosecha, pero no suspenderla totalmente. Además, en tales casos, es preferible aplicar dicha dosis más tarde en la temporada (mediados de marzo en la zona central), cuando la actividad vegetativa de los árboles va a la baja, y éstos se encuentran en proceso de removilización de reservas nitrogenadas.

 

En cuanto a la fuente de N a utilizar, durante la postcosecha, se pueden aplicar fuentes económicas tales como la urea, ya que al no haber fruta en los árboles, no existe el peligro de generar desbalances nutricionales (ej. elevada relación N/Ca, excesos de amonio en los frutos, etc.), que generan problemas cualitativos en la producción.

 

Esta nota fue realizada por el Dr. José Ignacio Covarrubias, especialista en nutrición vegetal y académico del Departamento de Producción Agrícola de la Facultad de Ciencias Agronómicas de la Universidad de Chile (UCHILE).

 

Referencias:

  • Conradie, W.J. 1992. Partitioning of nitrogen in grapevines during autumn and the utilisation of nitrogen reserves during the following growing season. South African Journal of Enology and Viticulture, 13(1): 45-51.
  • Curso nutrición en Cerezos.2020. Juan Hirzel Campos (INIA) http://www.fdf.cl/biblioteca/presentaciones/2020/Curso_Nutricion_Cerezos_FDF_2020_Juan_Hirzel.pdf
  • Grassi, G., Millard, P., Wendler, R., Minotta, G., Tagliavini, M. 2002. Measurement of xylem sap amino acid concentrations in conjunction with whole tree transpiration estimates spring N remobilization by cherry (Prunus avium) trees. Plant, Cell & Environment, 25:1689-1699.
  • Doyle, J.W., Nambeesan, S.U., Malladi, A. 2021. Physiology of nitrogen and calcium nutrition in blueberry (Vaccinium sp.). Agronomy, 11:765.

 

 

Para más información acerca del Programa PTEC66647 Centro Fruticultura Sur contactar a Claudia Jorquera claudiajorquera@uchile.cl o Alejandra Vinagre maria.vinagre@uchile.cl