La fenología describe la secuencia de eventos que ocurren en una planta, y permite reconocer cuando, desde el punto de vista agronómico, marcan los momentos para realizar intervenciones en el manejo del cultivo (González y Lemus, 2020).

 

Para el caso del nogal (Juglans regia), la fenología se puede dividir, arbitrariamente, en*:

  1. De pre-brotación o de otoño-invierno
  2. De floración o de primavera
  3. De maduración del fruto y senescencia, y caída de hojas.

*Basado en el Manual de Chilenut (2020).

 

La floración y polinización del Nogal

 

Para poner en contexto, el Nogal es una especie con algunas particularidades dentro de los frutales; su brotación, en primavera, ocurre más tarde que la de otras especies frutales; sus yemas dan origen a brotes,  que desarrollan gran parte del follaje de los árboles adultos, junto con llevar las flores femeninas. Por su parte, las inflorescencias de flores masculinas, en los amentos, salen separadas de las femeninas un poco antes en el mismo árbol. Por ello es que se clasifica como diclino (dos casas) monoico (un pié); el hecho que maduren en épocas distintas se define como dicogamia. Además, es autofértil (no requiere polinización cruzada) y su polinización ocurre gracias al viento, o sea anemófila (del griego anemo, viento).

 

La mayoría de las variedades plantadas hoy en día liberan su polen (Figura 1) antes que las flores pistiladas (Figura 2) estén receptivas (protándricas), y sólo unas pocas variedades, como Chico y Amigo, la receptividad femenina precede a la liberación del polen (protóginas). Este antecedente es muy importante para la producción de fruta,  por la elección de la variedad comercial y de su polinizante, de manera que exista polen en el huerto cuando están las flores femeninas receptivas. Además, es importante la distribución de los polinizantes al interior den el huerto, para la distribución del polen por el viento y favorecer la polinización.

 

A diferencia de lo que ocurre en otros frutales, al maximizar la densidad de polen se produce una excesiva polinización, lo que induce el aborto de flores pistiladas (AFP), lo que reduce el cuaje. A pesar de lo anterior, en los nocedales chilenos se observan ambas caídas de flores, tanto por falta de polen como por exceso (AFP), lo que se manifiesta en diferente magnitud dependiendo de la variedad, localidad o edad del huerto. Por ejemplo, para la variedad Serr, muy sensible al PFA, se registran caídas de hasta el 90% de las flores por este problema, en cambio para las variedades Chandler y Hartley se reportan caídas de 15%, y de 3 a 50%, respectivamente.

 

Hendricks et al., (1985), Catlin et al., (1990), Polito et al., (1998) y Lemus et al., (2001), citados por González et al. (2004), indican que ambos eventos están sujetos a la dinámica de la floración del nogal y a las condiciones ambientales que la afectan. En este sentido, la acumulación de frío invernal y la edad de los árboles son factores que influyen en el grado de traslape de la floración femenina y masculina y, en consecuencia, en el nivel de aborto que pueda ocurrir por exceso o falta de polen, situación que dificulta el pronóstico anual de la producción en cada huerto.

 

Una vez que se producen ambos tipos de aborto, es relativamente fácil, a nivel de campo, discriminar entre uno y otro. Aquellas que abortaron por AFP caen entre los 3 a 4 mm de diámetro, pierden brillo, presentan estigma necrosado y pueden caer con o sin pedúnculo adherido (Figura 3A), en cambio, las que abortaron por falta de polen, caen más tarde, con un mayor diámetro y sin pedúnculo; además mantienen su apariencia general y el color natural del estigma (Figura 3B) (González et al., 2008)

 

Figura 3. Flores pistiladas afectadas por exceso de polen (A) y abortadas por falta de polen (B). Fuente: González et al. (2008).

 

Sumado a lo expuesto, se debe considerar que existe un  tercer tipo de aborto, causado por el colapso del embrión al final de la  temporada. Es de difícil detección en la planta, pues no presenta una sintomatología que lo caracterice, sino que más bien se hace evidente tarde, durante la cosecha. El problema es que la nuez se presenta normal, pero con un peso inferior a lo usual, debido principalmente a que el embrión, aunque formado, está altamente deshidratado y con nulo llenado. Ahora bien, este tipo de aborto  es de menor impacto que los descritos anteriormente, pues sólo afecta a unas pocas nueces del total del árbol.

 

El investigador y subdirector del Proyecto de Sostenibilidad en el Nogal, Gabino Reginato,  señala que en momentos en que se inicia una nueva temporada y una próxima floración de esta especie, la observación de los eventos fenológicos asociados a la floración y cuaja, permitirán incorporar mejoras en los procesos productivos para temporadas venideras, de manera de evitar pérdidas productivas asociadas a las caídas ya descritas.

Esta observación y el registro de etapas del desarrollo del Nogal los puede anotar en las plantillas, las cuales puedes descargar aquí.

 

A continuación puedes revisar un video sobre la Floración en Nogal:

 

Esta nota fue realizada en colaboración con el investigador Gabino Reginato y el asistente de investigación Miguel Valenzuela, en el marco del Proyecto PTEC Sostenibilidad Nogal, liderado por la Universidad de Chile.

 

Referencias:

González, C., G. Lemus and G. Reginato. 2008. Pistillate flower abscission symptoms of ‘Serr’ walnut (Juglans regia L.). Chilean Journal of Agricultural Research 68: 183-191

González, C. y G. Lemus. 2020. Botánica y fenología del nogal. En: Manual de manejos productivos del nogal en Chile. Chilenut. 21-33.

Reginato, G., A. Albornoz y K. Mesa.2005. Evaluación fenológica del Nogal en la zona central de Chile. Universidad de Chile, Facultad de Ciencias Agronómicas y Chilenut.

 

 

Para más información acerca del Programa PTEC66647 Centro Fruticultura Sur contactar a Claudia Jorquera claudiajorquera@uchile.cl o Alejandra Vinagre maria.vinagre@uchile.cl