Recomendaciones del Centro Fruticultura Sur para la Poda de Cerezos.

 

Los árboles en condiciones naturales de crecimiento adquieren una forma desordenada y él ramaje rápidamente puede ser denso y afectar el movimiento del aire y la penetración de la luz. Como resultado de esto, la fructificación puede ser considerable, sin embargo, los frutos son de escaso calibre, mediana calidad y con gran predisposición a que los cerezos entren en añerismo. Para remediar esta situación se realizan podas más o menos frecuentes y enérgicas, que dependen del tipo de producción deseada, combinación portainjerto-variedad (vigor, hábito de crecimiento del cultivar, etc.), entre otros (Ellena et al. 2012).

 

Para el investigador del Proyecto Sostenibilidad Cerezo, Oscar Carrasco, las labores de poda tienen distintos objetivos, como son controlar la forma y tamaño del árbol, regular la carga frutal, mantener rendimiento y calidad de la fruta, y renovar la madera frutal. Ahora bien, los distintos sistemas de formación deben permitir una rápida entrada en producción, simplicidad de los trabajos, obtener una fruta uniforme en cuanto a color, calibre y madurez, y reducir el uso de jornadas hombre en el raleo y la cosecha. Es importante mencionar que la poda es incapaz por si sola de mejorar la productividad cuando existen otros factores limitantes, como por ejemplo variedades, portainjerto, clima, suelo, sanidad, entre otros.

 

 

En relación a la época de realización de los cortes, existe una poda de invierno y otra en verano o en verde. La primera de ellas, se realiza cuando la planta ha entrado en receso vegetativo desde caída de hojas hasta previo a la brotación y la segunda durante el periodo vegetativo de los árboles, especialmente inmediatamente finalizada la cosecha en el caso de los huertos en fase productiva.

 

Oscar Carrasco

Algunos puntos importantes a tener presente, según lo señalado por Oscar Carrasco, son:

  • La poda invernal de despunte o raleo tiende a favorecer crecimiento terminal más que lateral, al tener menos efecto en suprimir la dominancia apical que la poda de verano.
  • La poda invernal acompañada de inclinación de ramas tiene fuerte efecto en estimular la brotación lateral, al disminuir la dominancia apical (menor crecimiento del brote terminal).
  • Para tener crecimiento lateral y terminal más uniforme, la poda debe ser suave y la inclinación debe ser tarde en verano (Enero-Febrero), cuando la terminal haya alcanzado el largo deseado.
  • Para inhibir el crecimiento terminal y estimular la ramificación lateral, la inclinación debe ser muy temprana, a fines de invierno o principios de primavera.
  • La poda, especialmente invernal, sirve para equilibrar árboles con limitaciones de crecimiento de raíces, pues contribuye a disminuir la relación parte aérea/raíz.  Si esta poda logra vigorizar los brotes, más tarde las raíces también crecerán por el aporte de auxinas y carbohidratos de la parte aérea. La salvedad es cuando las limitaciones radiculares son muy severas y no han sido superadas.

 

Para la zona Sur de nuestro país,  el investigador señala que existe una condición de clima más húmedo, lo que aumenta la sensibilidad a infecciones con hongos de la madera y pseudomonas, lo que retrasa la labor de poda para fines de invierno o incluso después de la cosecha, en verano.

 

A continuación puedes revisar un video sobre los objetivos y pasos que tiene la Poda en Cerezos:

 

Referencias:

Ellena D., Miguel, Contreras C., Manuel y Sandoval F., Paola (2012) Poda [en línea]. Temuco: Boletín INIA – Instituto de Investigaciones Agropecuarias. no. 247. Disponible en: https://biblioteca.inia.cl/handle/123456789/7506 (Consultado: 10 septiembre 2021).

 

Para más información acerca del Programa PTEC66647 Centro Fruticultura Sur contactar a Claudia Jorquera claudiajorquera@uchile.cl o Alejandra Vinagre maria.vinagre@uchile.cl